Cómo saber si te has enamorado

 

Quizás lleves días o incluso semanas sin parar de pensar en él. Y cuando hablas, también lo haces sobre él. Notas que estás en las nubes y caes en que es probable que sea amor, y del bueno. Pero por otro lado te dices que igual solo estás un poco “pillada”.




No sabes si hacer caso a tu cabeza o a tu corazón, el cual, por cierto, late más fuerte que nunca cuando lo ves. No hay duda, necesitas urgentemente cómo saber si estás enamorada. Porque clases de amores existen muchos y en ocasiones son más complicados de lo que parecen.

Que bonito es el amor

Cómo saber si estás enamorada

Por estar junto a él harías cualquier cosa. Es un signo más de que estás colada hasta los huesos. De todos modos el amor no es una ciencia exacta como las matemáticas. A veces confundimos enamoramiento con una simple aventura pasajera. Y está claro que no es lo mismo, y sus consecuencias, tampoco.

Por mucho que te digan que cuando estás enamorada de alguien lo sabes, todas podemos confundirnos, sobre todo si malinterpretamos lo que sentimos por otra persona. A ver ¡si a veces no se aclaran ni en la comedia más romántica del mundo! De todos modos, que no cunda el pánico porque hay mil pistas que te ayudarán a cómo saber si estás enamorada.

¿Cómo saber si estás enamorada?

Estarás loca por él siempre que notes que:

  • Él es tu último pensamiento antes de irte a dormir y el primero cuando te levantas
  • Imaginas el resto de tu vida con tu amado. Ya te ves en vuestra casa, con vuestro perrito, decidiendo el nombre de vuestros hijos…
  • Cualquier excusa es buena para hablar con él. Te hace feliz contarle hasta el más “tontuno” de los detalles de tu día a día
  • Valoras su opinión y le tienes en cuenta cuando tomas una decisión importante
  • Te hace ser mejor persona ya que estarás más motivada para ir un paso más allá en todos los aspectos
  • Eres consciente de sus defectos, ¡pero aun así te lo comerías a besos! No has hecho de él un sucedáneo de lo que deseas encontrar en un hombre
  • Te sientes más guapa cuando está cerca y más inteligente cuando hablas con él
  • Tu imaginación se dispara y le tienes presente en todas tus acciones cotidianas. Vas al cine y el protagonista de la peli te lo recuerda
  • Le lanzas miradas furtivas. Le observas cuando no se da cuenta y eres feliz cuando de repente vuestros ojos se encuentran por casualidad
  • Una vida sin tu amado no existe para ti. Te sientes protegida con cualquiera de sus movimientos y, aunque sabes que puedes vivir sin él, no quieres afrontarlo
  • Lo vuestro no ha sido cuestión de un flechazo. Más bien se trata de un sentimiento que cada día ha ido creciendo un poquito más
  • Deseas gritar al mundo lo que sientes por él. Aunque antes fueras reservada, ahora sonríes como una boba pensando en ir juntos de la mano
  • Te preocupas más por sus cosas que por las tuyas. Constantemente estás pensando en qué hará o en cómo estará
  • Te ves torpe. ¡Si es que solo tienes cabeza para él! Cuidado con tropezarte o dejarte el móvil en cualquier sitio…
  • Y la prueba de fuego, te da morbo. Te parecerá sexy aunque aparezca despeinado y con aspecto de no haber dormido en 3 días. Le quieres igual.

¡Sí, estoy enamorada! ¿Y ahora qué hago?

Enamorada de tu novio

El primer paso ya lo has dado. Tenías que buscar la forma de cómo saber si estás enamorada y ya no tienes dudas. Lo estás hasta la médula.

El siguiente  ya lo decides tú. Piensa que en esto del amor no hay nada escrito y aléjate de los viejos convencionalismos machistas. No estamos diciendo que te lances como una loca a jurarle amor eterno la primera vez que vuelva a pasar por tu lado. A lo que nos estamos refiriendo es a que observes y sepas ser objetiva (aunque ya sabemos que no es fácil) con la situación.

Lógicamente, aunque estés pensando que no puedes estar en su cabeza, las señales son las señales. Una cosa es que un chico sea tímido y otra que, cada vez que te acerques, se quite de en medio y no te demuestre el más mínimo interés, porque en este último caso, blanco y en botella…

Ahora bien, si ves una cierta reciprocidad, notas que te sigue el juego y que cuando tú no buscas la conversación, la busca él: ahí tienes tu oportunidad. A partir de ese momento, lo dicho, tienes 3 caminos: seguir en la misma actitud un poco más de tiempo para poder sacar conclusiones, esperar que él se lance o la última y más divertida: pasar tú a la acción.

Elijas la que elijas, piensa que no tienes nada que perder porque como suele decirse “lo que tenga que ser, será”.

VIDEO:

 

 




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